❝ My Language Learning Journey ❞ / Rebekka Schrader

Source: Rebekka Schrader
¡BUENAS! ✊
Con la serie ❝ My Language Learning Journey ❞ queremos compartir con vosotros y vosotras historias de personas que han realizado un programa de movilidad en España o América Latina. A través de charlas informales, nos contarán su experiencia en el extranjero, su proceso de aprendizaje lingüístico y algunas curiosidades sobre su ciudad de acogida.
Hoy la protagonista es Rebekka Schrader. ¡A leer! :-)
Hola, Rebekka. ¿Puedes presentarte a la comunidad? :-)
¡Hola! Me llamo Rebekka, tengo 23 años y estudio Educación Primaria en Münster, Alemania. De septiembre de 2023 a febrero de 2024 participé en un intercambio académico Erasmus+ en Cádiz. ¡Fue muy guay!
¿Dónde está Cádiz?
Cádiz está en Andalucía, en la costa atlántica. Se encuentra relativamente cerca de Sevilla y a unas tres horas en coche de ciudades como Granada o Málaga.
¿Por qué escogiste Cádiz?
En mi universidad tenía que elegir tres destinos para el semestre Erasmus. Mi primera opción fue Granada, luego Sevilla y, en tercer lugar, Cádiz. La verdad es que no sabía casi nada sobre Cádiz, solo que era una ciudad pequeña junto al mar. Al final, me alegro mucho de haber ido allí, porque la experiencia fue increíble.
¿Recomiendas Cádiz como destino para un programa de movilidad?
Sí, lo recomiendo sin ninguna duda. La gente me pareció muy abierta, acogedora y amable. Me encanta la forma de ser de los andaluces. Además, el entorno natural es increíble.
Cuéntame más: ¿Cómo son los gaditanos y las gaditanas?
Como decía, son muy abiertos, pero también bastante ruidosos. El tema del ruido fue algo que me sorprendió, porque en mi ciudad, en Alemania, la gente es mucho más tranquila. En Cádiz, a veces la gente grita por la calle. Al principio me chocaba, pero con el tiempo me pareció una parte curiosa y divertida de su cultura.
¿Qué fue lo que más te gustó de Cádiz?
Probablemente la playa. Vivía a solo cuatro minutos del mar, así que podía ir casi todos los días a pasear, jugar al vóley o hacer surf. Tenerla tan cerca y poder disfrutarla a diario fue, sin duda, una de las cosas que más me gustaron de la ciudad.
¿Surfeaste?
Sí, y me gustó muchísimo. Nunca había surfeado antes, así que empecé desde cero en Cádiz. Al principio tomé algunas clases y, al final, me compré una tabla. Acabé yendo a surfear muchos días.
¿Exactamente dónde vivías? ¿En una residencia de estudiantes o en un piso compartido?
Vivía en un piso compartido que encontré a través de Idealista. En mi caso fue bastante fácil, aunque sé que muchos otros estudiantes de Erasmus tuvieron algunas dificultades para encontrar alojamiento. Compartí piso con una chica francesa, que también estaba de Erasmus ese semestre, y con un chico español que se había mudado de Madrid a Cádiz. Fue una experiencia muy guay, porque con la chica francesa hice muchas cosas y nos llevábamos muy bien. Con el chico español no coincidimos tanto porque estaba muy ocupado con la universidad, pero solíamos charlar durante la cena, lo cual me ayudó mucho a mejorar mi español.
¿Qué lengua hablabais entre vosotros?
Durante las dos primeras semanas, la chica francesa y yo hablábamos en inglés. Luego, cuando llegó el chico de Madrid, decidimos comunicarnos en español entre todos. Así que la mayor parte del tiempo hablábamos en castellano.
Para quien no conozca Cádiz, ¿cómo describirías la ciudad?
Cádiz es prácticamente una isla, conectada a tierra firme por varios puentes. Está rodeada por el mar y desde casi cualquier lugar se puede ver el agua. La ciudad tiene dos zonas: la parte antigua y la parte nueva. Yo vivía en el casco antiguo, que tiene mucha historia y mucho encanto. Allí hay una muralla, una catedral preciosa y un mercado con muchos puestos.
¿Había mucha gente internacional o la mayoría eran locales?
¡Sí! Había muchísimas nacionalidades.
¿Y cómo hiciste amigos?
Hay una organización que se llama Erasmus Student Network (ESN), que organiza muchas actividades para estudiantes Erasmus. Gracias a sus eventos conocí a mucha gente, tanto internacional como española. En la universidad fue un poco más difícil, porque mi facultad estaba en Puerto Real, a unos 25 minutos en autobús desde Cádiz. La mayoría de mis compañeros vivía en pueblos cercanos, así que, al terminar las clases, volvían directamente a casa. Además, algunos no estaban muy interesados en conocer a una chica que pronto volvería a su país. Aun así, tuve compañeros de clase muy simpáticos y amables.
¿En qué lengua eran las clases?
Todas eran en castellano.
¿Y cómo fue seguir las clases en español?
Al principio fue un poco difícil, pero mejor de lo que pensaba. Uno de los profesores tenía un acento bastante fuerte y hablaba muy rápido, así que a veces tenía que preguntar a mis compañeros qué había dicho. Pero con los apuntes y todo lo demás, al final lo llevé bastante bien.
¿El acento andaluz es tan complicado como dicen?
Sí, la verdad es que sí. Muchas veces no pronuncian las letras finales. Por ejemplo, dicen Cadi en lugar de Cádiz, y eso puede ser difícil si no conoces bien el idioma. Además, hablan muy rápido y en Cádiz usan algunas palabras que no se escuchan en otras zonas.
¿Te acuerdas de alguna palabra típica de Cádiz?
Sí, por ejemplo, tener bulla, que significa tener prisa.
¿Cuál es el coste de vida en Cádiz?
No me pareció muy caro. En el supermercado, algunas cosas eran más baratas y otras más caras, dependiendo del producto. El alquiler también fue bastante asequible en mi caso, aunque sé que otros estudiantes pagaban más.
¿Cuánto pagabas por tu habitación?
Creo que unos 290 euros.

Source: Rebekka Schrader
¿Hay alguna cosa cultural de España o Andalucía que te haya sorprendido mucho?
No sé si es algo cultural, pero me sorprendió bastante ver que durante las fiestas los niños se quedaban despiertos hasta las tres de la madrugada o incluso más tarde. En Alemania, normalmente los niños se van a la cama a las nueve. Como mencioné antes, también me llamó la atención lo fuerte que habla la gente o cómo gritan por la calle o en los bares. Es algo muy diferente a lo que estoy acostumbrada.
¿Qué planes hacías con tus amigos?
Hacía surf con frecuencia y también solíamos quedar para jugar al vóley. A veces organizábamos caminatas por los alrededores, como en Conil de la Frontera, que es una zona preciosa con paisajes espectaculares. También participé en varios viajes organizados por ESN y otros grupos para estudiantes Erasmus. Visité Marruecos, Málaga, Granada, Sevilla y varios pueblos de la zona. Ah, también estuve en el Algarve, en Portugal, que me pareció muy, muy bonito.
¿Cuál es el lugar que más te ha gustado y que recomendarías visitar?
Me encantó Granada. Tiene un casco antiguo precioso, está cerca de las montañas y las vistas son impresionantes. Me pareció una ciudad con muchísimo encanto y muy interesante para visitar.
¿A nivel gastronómico, probaste la comida española o andaluza?
Soy vegana, así que a veces fue un poco difícil encontrar opciones, pero en Cádiz había un restaurante vegano que se llama La Veganesa, donde pude probar versiones veganas de platos tradicionales. Me encantaron la tortilla de patatas, las patatas bravas y la paella.
¿Fue difícil al principio adaptarse a la ciudad y al idioma?
Un poco, aunque no demasiado. Al principio de mi estancia hice un curso de español que me ayudó muchísimo. La profesora era genial y, además, nos dio muchas recomendaciones para participar en actividades y conocer gente local. También tenía una buddy, con la que quedaba de vez en cuando y con quien pude practicar mucho español. Creo que para mí fue relativamente fácil adaptarme porque ya tenía un nivel bastante bueno antes de llegar.
¿Se puede sobrevivir en Cádiz sin saber español?
A veces es difícil. Con algunas personas, sobre todo con los gaditanos mayores, no puedes hablar en inglés porque no lo entienden. En cambio, los jóvenes normalmente sí lo hablan, así que con ellos es más fácil.
¿Qué nivel de español tenías antes de tu programa de movilidad y cómo crees que ha evolucionado después de tu experiencia?
En Alemania tenía un nivel B1 y después del programa diría que llegué a un nivel algo superior a B2. Aun así, como últimamente no practico mucho, estoy perdiendo un poco de vocabulario.
Si tenéis dudas sobre vuestro nivel de español, os animo a hacer la prueba de nivel de OLS.
Hablas muy bien, ¡enhorabuena! Se entiende todo perfectamente :-)
¡Gracias!
¿Qué consejo le darías a alguien que vaya a hacer un programa de movilidad en Cádiz o en Andalucía y no domine bien el castellano?
Recomiendo muchísimo hacer un curso de español al principio. Ayuda un montón. También es importante intentar relacionarse con personas locales para practicar el idioma. Y, sobre todo, no tener miedo de equivocarse al hablar. Aunque no hables perfecto, la mayoría de la gente es muy comprensiva y valora mucho que hagas el esfuerzo.
Aparte del curso y las conversaciones con tus compañeros de piso, ¿hubo algo más que te ayudara a mejorar tu español?
Sí, leer bastante, prestar atención en clase, hacer trabajos escritos y escuchar música en español. Todo eso me ayudó mucho a ampliar mi vocabulario y a sentirme más cómoda con el idioma.
¿Qué música española te gusta?
Había canciones que sonaban en todos los bares y discotecas. Por ejemplo, Quédate la escuché muchísimo. También me gustó mucho el flamenco. Cerca de mi casa había una peña flamenca y fui algunas veces. Me encantaron el ambiente y la música en directo que escuché allí.
¿Has utilizado un poco la plataforma OLS? ¿Qué opinas de ella?
Sí, hace unas semanas participé en una de tus sesiones de conversación. Me gustó mucho y me ayudó a recordar cómo expresarme en español. Antes de ir a España, hice algunos de los cursos de la plataforma, pero durante mi estancia no la utilicé mucho. Estando en el país, prefería aprender directamente con la gente, hablando con nativos, en lugar de hacerlo online.
¿Algún consejo para aprovechar al máximo un programa de movilidad?
Como ya he mencionado, creo que es muy útil tener al menos un nivel básico de español para poder comunicarte desde el principio. Eso te permite disfrutar mucho más de la experiencia, conocer mejor la cultura y hacer amistades que tal vez no surgirían si no hablas el idioma. También es importante tener una actitud abierta, estar dispuesto a aprender de otras personas y otras formas de vivir.
¿Cuál es la lección más importante que has aprendido durante tu estancia en Cádiz?
Antes de ir, nunca había viajado sola a otro país sin conocer a nadie. Así que aprendí a estar sola, a conocer gente y a explorar por mi cuenta.
¿Qué opinas del programa Erasmus+?
Creo que es un programa muy bueno. Estoy muy agradecida porque me ha dado uno de los mejores momentos de mi vida. Te da la oportunidad de conocer otra cultura y de salir de tu zona de confort. Es una experiencia muy valiosa. Además, creo que también es importante para la paz entre países, porque los jóvenes conocen a personas de otros lugares y eso ayuda a romper prejuicios.
¿Cómo definirías tu Erasmus+ en una sola palabra y por qué?
¡Qué difícil! Diría sol. Porque en Cádiz hay mucho sol, pero también porque mi experiencia fue muy luminosa. Me encantó. Fue como tener el sol dentro de la vida.
¿Qué estás haciendo ahora y qué planes tienes para el futuro?
Ahora voy a empezar mi máster en Alemania, pero me encantaría volver a España, quizá para unas vacaciones o incluso para otro semestre de Erasmus.
Vielen Dank por compartir tu experiencia, Rebekka. Te agradezco mucho tu disponibilidad y, de nuevo, te felicito por tu castellano, que es magnífico. ¡Un abrazo!
¡Muchas gracias a ti por la oportunidad! ¡Un saludo!
Eso es todo amigos/as. ¿Os apetece compartir vuestra experiencia e inspirar a otras personas? CLICAD AQUÍ.
¡SALUDOS! :-)
Bernat, OLS Community Manager – Español

Source: Rebekka Schrader